14.1.09

"LULLABY " William Blake (1783)



O for a voice like Thunder, 
and a tongue to drown the throat of war! 
When the senses are shaken 
and the soul is driven to madness… 
Who can stand? 

When the souls of the opressed
fight in the troubled air that rages…
Who can stand? 
When the whirlwind of fury  
comes from the Throne of God, 
when the frowns of his countenance 
drive the naciones together…
Who can stand? 

When Sin clips his broad wings 
over the battle, and sails rejoicing 
in the Flood of Death, 
when souls are torn 
to everlasting fire, 
and finds of Hell 
rejoice upon the slain… 
O who can stand? 

O who hath caused this? 
O who can answer at the Throne of God? 
The Kings and the Nobles 
of the Land have done it! 
Hear it not, Heavens, 
thy Ministers have done it!

¡Oh, quien tuviera una voz como el trueno,
y una lengua para atenazar
la garganta de la guerra!
Cuando los sentidos se tambalean
y el alma es conducida a la locura…
¿Quién puede resistir?

Cuando las almas de los oprimidos
luchan en el agitado aire enrarecido
¿Quién puede resistir?
Cuando el torbellino de la furia
procede del Trono de Dios,
cuando es el ceño de Su Rostro
el que lanza las naciones unas contra otras…
¿Quién puede resistir?

Cuando Destino estrella
sus inmensas alas sobre la batalla,
y navega con regocijo
sobre esa marea de Muerte,
cuando las almas son arrastradas
al fuego eterno, y los demonios del Infierno
se deleitan sobre la matanza…
Oh, ¿Quién puede resitir?

¿Quién, quién es el culpable?
¿Quién puede contestar ante el Trono de Dios?
¡Los Reyes y los Nobles
de la Tierra lo han hecho!
¡No les escuchéis, Cielos,
tus sacerdotes lo han hecho!

¿Qué representa realmente este poema? ¿Un campo de batalla, o el Infierno en la tierra? Bajo la atenta mirada de William Blake (poeta, pintor y místico de finales del XVIII- XIX), la guerra se ha transformado en una visión dantesca, apocalíptica, sobrenatural, donde miles de seres humanos son arrastrados por fuerzas superiores hacia un vórtice de muerte y de violencia. El mensaje del poeta, claro como un mazazo, clama al Cielo contra la sinrazón de la guerra, y culpa a los "agentes de Dios" (reyes, nobles y obispos) de arrastrar a los pueblos a la mutua destrucción. Y es que son los estamentos superiores de clero y nobleza, cuyo poder procede tradicionalmente de la voluntad divina, los culpables a los que Blake dirige su dedo acusador [Thy Ministers have done it].
"El cuerpo de Abel encontrado por Adán y Eva" William Blake, 1826
 La obra de Blake, tanto literaria como gráfica, está basada en una serie de visiones fantásticas de fuerza arrolladora; quizás por ese motivo el texto se yergue como uno de los más estremecedores alegatos anti-belicistas de la Historia [¡Oh quien tuviera una voz como el trueno, y una lengua para atenazar la garganta de la guerra!"]. El sentimiento de horror que nos describe es totalmente atemporal: puede responder a una batalla en la antigua tierra de Grecia, a la masacre de una carga de caballería pesada en la Edad Media, o al atronador sonido de la artillería en las trincheras de la II Guerra Mundial. La agonía y la muerte son siempre las mismas.

Sin embargo, podemos ubicar este episodio bélico del poema en un contexto histórico más concreto: la Guerra de las Dos Rosas, un conficto que marcó Inglaterra a fuego durante la Baja Edad Media. El interés de Blake por la historia y la leyenda británica medieval le vino de joven: cuando sólo era un mero aprendiz de pintor, el muchacho recorrió Londres cuaderno en mano, esbozando miles de copias de las iglesias góticas que encontraba a su paso, y solazándose especialmente con los grabados de las tumbas de la realeza. Esta afición, que acabaría por convertirse en un fuerte leif-motiv del Romanticismo, desembocó en una de sus primeras obras, "Poetical Sketches" (1783), de la cual Loreena McKennitt extrae el fragmento "Prólogo al Rey Eduardo IV", rebautizándolo con el melancólico título de "Lullaby" (Nana). Los primeros acordes de la canción, acompañados por la melodía de una antigua canción de cuna, se ven poco a poco silenciados por el clamor de una tormenta que se aproxima.
"La Batalla de Barnet" Manuscrito de Gante, finales del sg. XV
Eduardo IV y la Guerra de las Dos Rosas (1455-1485) forman parte de uno de los episodios más convulsos de la historia inglesa: un enfrentamiento civil (sin duda el más terrible de todos los confictos) entre la Casa de York y la Casa de Lancaster, ambas familias pretendientes al trono de Inglaterra por su origen común en la Casa Plantagenet. El pseudónimo "de las Dos Rosas" es sin embargo un producto del romanticismo decimonónico en el que vivió inmerso Blake. Hace alusión a los emblemas de ambas casas: la rosa blanca de York, y la rosa roja de Lancaster. Los confictos bélicos de la Inglaterra medieval, reales como Eduardo IV o mitológicos como el Rey Arturo, fueron una fuente constante de inspiración para el movimiento romántico anglosajón. Y es que pocas cosas hay tan sublimes (entendiendo por "sublime" toda fuerza superior que por su belleza o grandiosidad escape a nuestra limitada razón) como la violencia y la muerte.

La Guerra de las Dos Rosas provocó la extinción de ambas casas. William Shakespeare escribió: "Y aquí profetizo: que esta querella de hoy (...) enviará, tanto de la Rosa Roja como de la Rosa Blanca, millares de almas a la muerte y a la noche eterna". La guerra debilitó enormemente las filas de la nobleza inglesa, dando término al feudalismo dominante y abriendo las puertas a un nuevo período histórico, el Renacimiento: la aristocracia quedó sumida en la ruina, los comerciantes tomaron el poder, y surgió de las cenizas un amonarquía centralizada bajo el cetro de los Tudor.

La Rosa de los Tudor, un símbolo de Inglaterra

El conficto se ha convertido en uno de los más carismáticos de la historia inglesa: el escritor norteamericano George R.R.Martin se inspiró en él para crear el escenario de su serie de novelas de fantasía "Canción de Hielo y Fuego", en la que la Casa Lannister (por Lancaster) y la Casa Stark (por York) luchan por el poder tras la muerte sin descendencia de un rey de la Casa Baratheon (Plantagenet).


6 comentarios:

  1. Hola! Encontré este blog buscando información sobre canciones de Loreena McKennitt. Me gusta mucho, y he cogido algunos párrafos para el Blog de Loreena que he creado: http://the-mystic-dream.blogspot.com/
    Si quieres pasarte y echarle un vistazo, estaría encantada de poner este enlace.

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  2. Me encanto el post, ojala que sigas actualizando el blog.

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  3. Gracias a los dos!
    DRV, tu blog está genial, sigue actualizando ;)
    Gonzalo, muchas gracias, ahora que estoy de vacaciones subiré algo nuevo, que tengo esto un poco abandonado ;)

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  4. Excelente, desde que descubri a lorenna su voz, su talento con el arpa y sus adaptaciones me atrapo pero ahora que veo tu post no me queda mas que felicitarte por tan buen trabajo y crónicas. felicitaciones.

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